Instalación de suelo laminado: Paso a paso

El suelo laminado es una solución genial si no queremos hacer obras en casa. Se coloca sobre el ya existente, y es relativamente fácil de instalar. Nosotros mismos podemos hacerlo siguiendo este tutorial. ¿Te animas?

Pasos para instalar el suelo laminado

Índice de contenido

1.Lee mi post sobre lo que tienes que saber antes de instalar el suelo laminado
2.Quita el rodapié de la habitación
3.Comprueba que el suelo está nivelado
4.Coloca la base de aislamiento
5.Pon cuñas alrededor de la habitación
6.Empezamos a colocar la tarima
7.Rebajar el marco y las puertas
8.Coloca el rodapié

1. Lee mi post sobre «lo que tienes que saber antes de instalar el suelo laminado»

En ese articulo te hablo sobre los tipos de suelo laminado y bases aislantes que puedes elegir. Cómo tienes que preparar la habitación antes de comenzar la instalación, así como los materiales y herramientas vas a necesitar.

Lee esto antes de seguir

2. Quita el rodapié de la habitación

El rodapié hay que quitarlo, por lo que lo primero es ver de qué material es. ¿Es de madera o de mampostería?

Si tu rodapié es de madera coge el formón, un martillo y un cutex. Si es de mampostería, las herramientas a utilizar para quitarlo son: el cortafrío (o cincel) y una maceta (un tipo de maza).

Vamos a suponer que nuestro rodapié es de madera/laminado que suele ser lo usual. Coge el cutex y pásalo por la junta que une la pared con el rodapié. Esto nos va a ayudar a introducir el formón por la ranura. Coge el martillo y golpea suavemente el formón, introduciéndolo por la abertura hasta lograr despegar el rodapié de la pared.

Esta operación hay que hacerla con delicadeza. Si ahora hacemos locuras, luego tendrás que nivelar los desconchones que han quedado en la pared.

Si te quedó algún desconchón en la pared repáralo con «aguaplast» así luego se pegará mejor el rodapié

3. Comprueba que el suelo está nivelado

Para colocar la tarima o suelo laminado, el suelo original debe estar nivelado. Si tenemos una baldosa rota hay que sustituirla o rellenarla el hueco que ha dejado ésta con mortero. Si el suelo está muy desnivelado tendremos que cubrirlo con mortero autonivelante.

Si no nivelamos bien el suelo, se romperá el sistema de clic

4. Coloca la base de aislamiento

Extiende la base por el suelo, dejando siempre entre 10 a 15 cm de sobrante por los lados. Que quede por encima de la línea del rodapié. No importa que de inicio parezca que sobra mucho, es mejor que sobre y luego se recorta que falte. Para cubrir todo el suelo necesitarás colocar varias tiras de base aislante. Ponlas bien juntas y únelas con cinta de carrocero para que no se muevan. Lo que no pueden estar superpuestas.

Coloca las tiras de base aislante unidas pero nunca solapadas

Recuerda que nuestro objetivo es crear un suelo perfectamente plano, sin desniveles. No podemos permitirnos dejar baldosas rotas, un suelo desnivelado, o una base aislante mal instalada.

Si el suelo sobre el que colocaremos nuestra tarima está mal, el resultado será deficiente y poco duradero. Sustituir una lámina rota, implica desmontar todas las láminas hasta llegar a la que hay que sustituir. Mejor hacer las cosas bien desde el principio y asegurar un resultado satisfactorio.

5. Pon cuñas alrededor de la habitación

La madera tiene una tendencia natural a dilatarse con los cambios de humedad o calor, por lo que irá aumentando y disminuyendo su tamaño. Hay que dejarle espacio para que se mueva sin que se levante. Este es el típico error de instaladores inexpertos. Al cabo de unos meses el suelo se levanta rompiendo los clics de las láminas.

La solución es sencilla colocar un par de cuñas por cada lámina que toque la pared. Por hacerlo más gráfico, primero está la pared (zona del zócalo) y el suelo; sobre éstos se coloca la base aislante; sobre la base que toca la pared colocaremos las cuñas, creando el espacio necesario para la dilatación.

6. Empezamos a colocar la tarima

Ahora solo queda ir armando nuestro puzle.

Colocaremos nuestra primera lámina en uno de los extremos de la habitación (una de las esquinas). Tendremos delante un par de cuñas y otra en el lateral. Ambos lados longitudinales de la lámina tienen un borde. El más chico ponlo cara a la pared, el otro será el que sirva para unir la siguiente línea.

Ahora hay un doble espacio de separación, el de la cuña más los cm de grosor del borde. Es ahí donde luego se colocará el rodapié.

Empieza con una lámina entera, y coloca la siguiente encajando el lateral levantándolo a 45º, presiona para bajar hasta oír el clic. Luego la siguiente y la siguiente, hasta que llegues a la última que probablemente tendrás que cortar (mínimo 20 cm de largo). El sobrante será tu lámina de inicio para la siguiente fila.

Instalación de suelo laminado, sistema de clic
Suelo laminado en clic

Ve encajando todas las láminas longitudinalmente y cuando tengas todas unidas pide que alguien te ayuden a encajar toda esa línea con la fila número 1. Recuerda que todas deben estar a 45º para que se unan bien las lengüetas. A continuación presionáis para bajar las láminas hasta oír el clic. Si ha quedado un ligero espacio de separación entre las láminas tienes que unirlo con la ayuda del «kit de instalación de suelo laminado», encontrarás una pieza de madera que debes colocar por encima de la lengüeta (no rompas el sistema de clic) y golpear esta pieza de madera con la maza hacia ti, para juntar al máximo las láminas.

No debe existir ni un milímetro de separación entra láminas

La última fila de lamas puede ser algo problemática, ya que no tendremos tanto espacio para maniobrar y puede que tengamos que cortar todas las lamas a lo ancho porque no entren. Si no entran y nuestra lama es más ancha que el espacio que nos queda para terminar, necesitaremos hacer una plantilla. Para ello coloca la lama sobre la última que has colocado y bien alineada con la pared. Marca una línea a lo largo que te sirva de referencia para hacer el corte.

Para ajustar la última lama, ya no tenemos espacio para usar el taco de madera que viene en el kit, pero sí otra herramienta que es el «tiralamas» una pieza metálica en modo de gancho. Me te una de las terminaciones por el hueco y golpea el otro extremos el tiralamas con la maza. Ya tienes bien unidas las láminas.

7. Rebajar el marco y las puertas

Lo usual es que el anterior suelo de la casa estuviera a una altura y tanto el premarco como la puerta estuvieran a la altura adecuada. Ahora que has añadido varios cm de suelo laminado, la tarima estará más alta que el premarco y la puerta. Para solucionarlo hay que rebajar el premarco para que podamos colocar el suelo por debajo y cepillar la puerta para que pase sin rozar el suelo.

El premarco se corta fácilmente con un serrucho de costilla. Coloca una tabla junto al premarco para que te sirva de guía y tener el grosor exacto de corte. Ayúdate del formón y un martillo para quitar los restos y astillas. Finalmente encaja la pieza bajo el premarco.

Para unir el suelo que acabamos de instalar con el de la otra habitación, utiliza un perfil de transición (dejando la junta de dilatación necesaria).

8. Rebajar el marco y las puertas

Ya solo nos queda instalar en nuevo rodapié que se coloca pegado con adhesivo de montaje. Añadir el adhesivo en el revés del rodapié en forma de volutas y pegar a la pared. Podemos poner cola blanca en el corte en bisel para que ajuste bien.

El corte en bisel de las esquinas del rodapié quedarán geniales

Si entre la pared y el rodapié han quedado pequeñas imperfecciones, puedes taparlas con masilla acrílica blanca o del mismo color que el suelo laminado; o utilizar una silicona pintable.

Estaremos encantados de escuchar lo que piensas

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